jueves, 2 de octubre de 2014

Hay días en los que los sueños parecen ser inalcanzables, existen momentos duros donde parece no haber salida, entonces; piensas en esos grandes sueños que deseas acariciar con los dedos, algo dentro de ti se estremece, bajas fijamente la mirada, suspiras, el silencio parpadea. Intentas levantar la cabeza pero te cuesta, estas cansada.
Yo suelo pensar que si son esos sueños los que me hacen vivir, ¿Por que viviendo no voy a ser capaz de lograrles?  Me atrevo a sentir miedo pero no es el miedo lo que duele sino cansancio por combatirle.
Al parecer sigo con la misma ilusión, las fuerzas no desaparecen por completo, siempre surge algo que me ayuda a levantarme cuando intento sostenerme y mis piernas tiemblan al articularse.


No se si vosotros pretendéis abandonarlos pero yo, yo moriré intentándolo.

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