Solo me fui para algún día poder regresar, no hay manchas en el agua como sí en tus palabras, mí reflejo en tus charcos murmura silbidos al aire, ese aire que acabas inhalando, que cuando lo piensas dejar abandonado aparece como puñalada de nuevo en mi corazón. No todos los días se puede escuchar el sonido de las olas chocando.
Rehabilitación de amor, fragancia que atrapa. Todo quedó en aquel idilio que deseábamos no acabara.
Luna que no abandonó
No hay comentarios:
Publicar un comentario